En ésta segunda parte vamos a tratar los Mitos de la Creación Sumeria.

Todo lo que sabemos de la cosmogonía y mitología Sumeria proviene de sus escritos traducidos de las tablillas en escritura cuneiforme encontradas en Ninive en 1847 por Austen Henry Layard. Las tablillas encontradas fueron depositadas en el Museo Británico y fueron traducidas por el arqueólogo Zecharia Sitchin en la década de los 40s.

Estos textos, algunos de 6000 años de antigüedad, recogían sucesos y crónicas de eventos muy anteriores protagonizados por seres inteligentes, considerados por los sumerios como superiores o dioses. En realidad el término Anunnaki es el nombre de un grupo de deidades sumerias y acadias relacionadas con los Anunna (los “cincuenta grandes dioses”) y los Igigi (dioses menores), aunque sus dioses principales corresponden a una triada de dioses; ANNU (dios padre, máximo soberano), ENLIL (dios supremo de Sumeria. Conocido como el dios de las tormentas y el viento) y ENKI (dios de las aguas, la fertilidad y la sabiduría. Es el directo responsable de la creación del ser humano).

Cómo eran estos dioses del cielo?. Según algunos revisionistas, los antiguos sumerios, acadios y babilonios se referían a sus dioses o visitantes del espacio como los Ilu o “los tipos altos”. Los Ilu eran seres claramente antropomórficos, mucho más altos que los humanos ordinarios y con rasgos reptiloides, aunque en algunos casos se les atribuye la capacidad de metamorfosearse o transmutarse en cualquier forma. Los más conservadores les atribuyen hasta 3 metros. En cada pintura donde se muestran Ilus lado a lado con personas ordinarias, el Ilu resulta ser mucho más alto.

Anteriores a los Akadios, Asirios, y Babilónicos, habitaban esa zona los Sumerios. Esta civilización antigua llamó a su tierra SHU.MER (“La Tierra de los Vigilantes”). Los relatos Sumerios de los Anunnaki no dejan duda alguna de que estos seres estaban tecnológicamente muy avanzados y que habían llegado de los cielos. Según los archivos Sumerios, y de acuerdo a la traducción de Zitchin de las tablillas de Ninive, los Anunnaki aterrizaron primero en la Tierra hace aproximadamente 450.000 años, en un tiempo en que la evolución de la Tierra estaba en el punto de los homínidos. Los Anunnaki vinieron a la Tierra, no para jugar a ser Dios, sino por una razón más práctica: para recolectar minerales para el uso en su planeta-hogar. La dificultad de minar pronto se hizo demasiado patente para ellos, y entonces tuvieron la idea crear un trabajador esclavo: ADAPA, el primer ser humano.

Todo esto fue gracias al Señor Enki, a su hermanastra, compañera de amor ocasional, y co-creadora del ser humano, la científico Anunnaki de la Vida, Lady Ninmah o Ninhursaga, llamada también Mami, por los sumerios, la madre de todos los hombres. La palabra para madre es “mamá”, “mami”, o algo similar en casi cualquier idioma en la Tierra.

Los dioses de las civilizaciones arraigadas en la zona y que siguieron al pueblo sumerio, como los Babilonios, Acadios, Fenicios, etc, eran los mismos Anunnaki, sólo que a veces eran conocidos por nombres diferentes en los idiomas diferentes. Por ejemplo El Ra egipcio era Marduk, su padre Ptah era Enki, su hermano Thoth era Ningishzidda. Los Anunnaki tenían, a veces también sus propias riñas políticas, y las divisiones o separaciones ocasionales ayudaron a expandir la civilización a lo largo del mundo. La civilización antigua de Mesoamérica fue comenzada después de que Thoth fuese derrocado por Marduk/Ra. Toth dejó Egipto con sus seguidores fieles y atravesó el océano de Pacífico hacia Mesoamerica dónde se convirtió en el dios Kukulkán para los Mayas o Quetzalcóatl para los Aztecas.

De forma que lo que tenemos, es una gran cantidad de escritos en donde se referencia la presencia de unos seres llegados de los cielos en objetos voladores, que les legaron a los primitivos sumerios la tecnología y el conocimiento necesario para emplazar su impresionante civilización, para construir las que supuestamente serían las primeras ciudades de la historia con sus impresionantes palacios y zigurats, y para desarrollar la incipiente ciencia y una rica y diversa cultura.

Estos seres que a la postre se convirtieron en los dioses tanto de los sumerios, como de la mayoría de los pueblos de la región, aunque con otros nombres, fueron descritos como NO HUMANOS con rasgos reptiloides y no siempre benevolentes con sus súbditos, de hecho en la mayoría de los casos se puede concluir que los humanos, eramos más bien esclavos y sirvientes de estos seres que además parecían alimentarse de nosotros de alguna forma y mostraban un gusto especial por la sangre humana. Estos curiosos y macabros gustos antropófagos de los dioses, también son mencionados entre otros por los Aztecas, por los Celtas y por los Dogón, que les rendían culto a sus dioses con macabros sacrificios humanos y de sangre. De hecho tal y como está referenciado en la Biblia, el mismo Yahweh, dios del antiguo testamento, exigía sacrificios de humanos y animales como forma de adoración.

Toda esta increíble historia inmortalizada en las tablillas sumerias, en las que se relata la llegada de seres venidos de las estrellas o del cielo, que terminaron creándonos y de alguna forma esclavizándonos, se repite con muy pocas variaciones en la tradición de la mayoría de los pueblos de la antigüedad, ¿Porque?. ¿Porqué civilizaciones con miles de años o kilómetros de distancia, hablan de lo mismo y describen a sus conquistadores o sus dioses y su legado científico de forma tan similar?¿Porqué estas “estrafalarias” historias y “relatos míticos” van acompañados de un avanzadísimo y sorprendente conocimiento científico, tanto matemático-geométrico como astrofísico?

Quizá ya es hora de que la ciencia convencional y tanto escéptico de control remoto, se hagan estas preguntas con seriedad.

Por Sergio Mejía

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