Como sabemos los tiempos cambian, tanto que lo que tenemos como “moderno” se queda obsoleto en un abrir y cerrar de ojos gracias a todo lo que nos queda por avanzar y descubrir.

Un ejemplo es un reciente descubrimiento en la Universidad de California, donde a finales de Noviembre de 2016 ocurrió un milagro en un laboratorio, milagro comparado a la manzana de Newton o al cajón de Marie Curie. Una estudiante de esta universidad participaba en un proyecto para diseñar mejores aparatos para nuestros dispositivos, mas duraderos y sobre todo mas seguros, sustituyendo el litio liquido de hoy en día por una combinación de materiales incluyendo nanocables de oro ya que es un gran conductor.

El problema era que este preciado material tras unas pocas cargas se rompía, con lo que la vida útil de estas baterías era muy corta, hasta que a Mya Lethai “jugueteando” en el laboratorio se le ocurrió bañar a estos nanocables de oro en un gel de electrolitos y… SORPRESA. Los nanocables ya no se rompían, es más, esta combinación demostraba ser muy superior a las mejores baterías actuales, ¿pero cuánto?

Las baterías actuales soportan unas 5.000 o 6.000 cargas, 7.000 a lo sumo. Bien, pues esta nueva combinación la sometieron durante tres meses a continuas cargas y descargas llegando a la increíble cifra de ¡¡¡¡200.000!!!! Es decir: usando nuestro móvil de forma habitual como hasta hoy y poniendo a este a cargar durante las noches, nuestro dispositivo duraría más de cuatrocientos años. ¿Qué puertas abre este gran descubrimiento? ¿Llegará a nosotros alguna vez, o por el contrario los grandes empresarios de este mundo se ocuparán de que eso no suceda para que no dejemos de comprar? ¿Puede significar el fin del consumismo electrónico? Si nuestros aparatos nunca se mueren, ¿qué mercado dejan de ganar?

 Jorge Veguillas