Hace 20 años, la Asociación Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA por sus siglas en inglés) detectó un profundo y poderoso sonido proveniente de las profundidades del pacífico sur.

A pesar de que es común la aparición de sonidos misteriosos, jamás, antes ni después, se había escuchado ni se ha vuelto a escuchar algo semejante en toda la superficie de la tierra. Sus orígenes permanecen aún en el misterio.

El descubrimiento

El descubrimiento se hizo gracias a los micrófonos que esta Agencia tiene distribuidos a lo largo y ancho de los océanos mundiales. Si bien originalmente se pensaron como elementos bélicos (diseñados para detectar el paso de submarinos soviéticos), en la actualidad estos micrófonos se están adecuando para servir a propósitos científicos y fue, precisamente, en la reparación de algunos de ellos que se pudo grabar el misterioso sonido.

El Bloop apareció el 19 de mayo de 1997 en torno a las 3:30 de la tarde (hora global). Su duración fue de unos 7 minutos y no solo fue captado por los micrófonos de la NOAA. Su potencia fue tal que decenas de dispositivos lo detectaron en un radio de más de 5 mil kilómetros. Ninguno de los otros sonidos misteriosos que han sido detectados en el océano han tenido jamás una potencia semejante.

 
¿Fenómeno natural o animal gigante?

¿De qué se trataba? Fuese lo que fuese, es evidente que era algo muy, pero muy grande. No es solo la fuerza del sonido: su baja frecuencia también indicaba una fuente gigante. Científicos y aficionados comenzaron a especular, y salieron a la luz dos propuestas, siendo una mucho más interesante (e improbable) que la otra.

La primera propuesta, que ha sido aceptada de manera oficial por la NOAA, es que se trató de un gigantesco desprendimiento de hielo en alguna región del pacífico sur. Estos sonidos no serán tan poco comunes y podrían explicar la mayoría de estruendos que han asombrado por igual a científicos y gente del común. Sin embargo, muchos afirman que esta versión no es del todo convincente, que no explica la ausencia de dichos sonidos en los mares del norte y que existen alternativas no evaluadas.

La más importante de estas alternativas es la existencia de un animal gigante, capaz de realizar estos impresionantes sonidos y de mantenerse oculto de los ojos de los seres humanos. Esta fascinante hipótesis se sostiene en el hecho de que más del 95% de los océanos permanecen aún inexplorados, así como en nuestro desconocimiento de la fauna marítima. Pero algunos biólogos advierten que las posibilidades están en contra de este hipotético gigante.

Ningún animal de un tamaño semejante al de esta criatura ha existido en la historia, ni existe en la actualidad, que sepamos. El hipotético Bloop tendría casi el triple de longitud de la ballena azul (el animal más grande de la historia), por lo que pesaría varias decenas de veces lo que pesan estos animales… que fácilmente superan las 100 toneladas. ¿De qué podría alimentarse un animal así?

Algunos proponen una hipótesis de calamar gigante basados en la existencia de estos animales en lo profundo del ártico donde sobreviven con una cantidad extremadamente baja de alimento. Además, los calamares son animales livianos: un calamar de 100 metros de longitud perfectamente podría pesar mucho menos que una ballena azul de 30 metros. Sin embargo, queda la duda con respecto al sonido: no se conocen calamares que realicen este tipo de sonidos (ya sea para comunicarse o alguna otra función) y se presume que un calamar gigante no sería la excepción.

Parece ser, entonces, que para los biólogos la probabilidad de que se trate de un animal gigante está casi descartada. Pero, ¿y si no fuera un animal? ¿Y si fuera otra cosa? ¿Algo más sobrenatural, más perverso, más oscuro que un simple animal gigante?

La hipótesis de R’lyeh

R’lyeh es una ciudad (supuestamente) ficticia ideada por H. P. Lovecraft y a la que se hace referencia por primera vez en el relato La Llamada de Cthulhu. Su arquitectura sería inhumana, basada en sistemas geométricos no euclidianos y capaces de llevar a la locura a los mortales que se atrevan a recorrer sus oscuros callejones. La ciudad, por obra del destino, habría perecido y estaría oculta en lo profundo del pacífico sur… y bajo su manto protector, dormiría Cthulhu.

Cthulhu es una criatura maligna y poderosa, un arcano de tiempos pasados con poder suficiente para imponer su dominio en toda nuestra tierra. Emperador de un reino ancestral, habría caído dormido por millones de años mientras la tierra seguía su curso y aparecíamos nosotros. Pero nosotros no le importamos. No significamos nada para él, no más de lo que las hormigas significan para nuestra raza.
Lo interesante del asunto es que en su obra Lovecraft indica con precisión la ubicación de la ciudad escondida… y esta resulta considerablemente cerca del lugar en el que se escuchó el misterioso sonido. ¿Podría tratarse del despertar del arcano? ¿De un suspiro, quizás, del gigante dormido?

La posibilidad de que el Bloop provenga de las profundidades de la ciudad de R’lyeh resulta fascinante. Tendremos que esperar: si Cthulhu ha de despertar, pronto nos daremos cuenta… y tendremos el resto de la eternidad para lamentarlo.

¿Cómo explicarías tú el Bloop? Déjanos tu comentario! 😉