No existe una ley que defina exactamente que son las psicofonías, más que nada, porque el proceso científico que debe de utilizarse en cualquier tipo de experimentación, no siempre resulta efectivo en el caso de las psicofonías y estas, pueden producirse en diferentes circunstancias y condiciones. No obstante, a fin de hacernos una idea más concreta de qué son las psicofonías, vamos a exponer las principales hipótesis que explicarían el origen de las mismas, ya que son muy diferentes y variadas.

Hipótesis acerca de las Psicofonías

Tanto los investigadores paranormales como los científicos no han encontrado una respuesta concluyente sobre el fenómeno de las psicofonías, pero existen multitud de teorías como:

Son voces de las personas que han muerto. Por ello, muchos investigadores acuden a los cementerios buscando psicofonías (en ocasiones con gran éxito). En este contexto, el fenómeno se denomina a veces transcomunicación instrumental (TCI).

  • Ellos son de otra dimensión. Existe la teoría de que puede haber muchas dimensiones de la existencia, y de alguna manera los seres de otra dimensión son capaces de hablar y comunicarse con los nuestros a través de este método.
  • Estas misteriosas voces vienen del subconsciente de los propios investigadores. Se ha sugerido que de alguna manera el pensamiento de los investigadores se proyecta sobre las grabaciones.
  • Algunas personas creen que estas voces son angelicales o demoníacas en su origen.
  • Los más escépticos afirman que no hay nada de misterioso en este tipo de fenómeno, ya que las «voces» son posibles ruidos aleatorios interpretados como voces.

Tal como describe José Luis Giménez, en jlgimenez.es, según estas principales hipotesis, las psicofonías serían producidas a causa de una determinada vibración o frecuencia de onda y que debido a la franja de vibración en la que se encuentra, resulta inaudible para el oído humano (como ocurre con los animales, en el caso de los perros que son capaces de oir un pitido proveniente de un silbato que emite el sonido en una frecuencia muy elevada para el oido humano y sí, en cambio, es audible por el perro), pero que en cambio, sí puede ser captado por el micrófono de una grabadora y dejar el mensaje grabado en la cinta.

A este respecto, hay quien incluso sugiere que es el propio experimentador quien de forma inconsciente emite el mensaje que luego recoge el cabezal de grabación y queda grabado en la cinta. Pese a ser esta hipótesis muy difundida por los estamentos más afines a la ciencia ortodoxa, el autor de este artículo no comparte dicha opinión.

Otra de las hipótesis más aceptadas, es la que indica que se trataría de mensajes provenientes de otra dimensión, del “más allá”, del plano astral, de una dimensión no física y en la que siguen existiendo seres fallecidos, quienes utilizan estos mensajes grabados en las cintas magnetofonicas para comunicarse con los vivos.

La explicación a este tipo de psicofonías vendría dada por la impregnación de los sonidos en los lugares donde las personas ya fallecidas tuvieron las experiencias que cuentan en sus mensajes, así, no es de extrañar que las mejores psicofonías hayan sido obtenidas en lugares donde se sabe que han ocurrido hechos trágicos, se ha creado gran tensión o han ocurrido hechos cargados de muchos sentimientos (muertes violentas, asesinatos, guerras, etc.). Estos lugares a su vez, como todo cuerpo físico, poseen también el cuerpo astral o sutil, que sería en definitiva el “lugar” psíquico o sutil de donde se recogerían a través de las cintas de grabación este tipo de psicofonías, ya que los sonidos habrían quedados atrapados en dicha dimensión no física, donde el tiempo no existe de acuerdo a las coordenadas físicas que conocemos.

Pero estas hipótesis, tampoco dan una respuesta adecuada a las psicofonías que se producen como contestación a una determinada serie de preguntas por el experimentador o como ha ocurrido en infinidad de ocasiones, cuando se transmite un mensaje personal a otra persona ajena a la psicofonía, en el cual se transmite una información de vital importancia para el sujeto al cual va destinado el mensaje.

Como ejemplo ilustrativo de la comunicación de los espíritus a través de psicofonías o psicoimágenes, resumimos un extracto de la noticia aparecida en el diario “La Cuarta” de Chile – 22 de Julio de 2002

“Cuando Alfonso Pérez Huenchul, de 35 años, contempló y escuchó el vídeo sobre el popular grupo brasileño Axe Bahía, que su esposa, María Angelica Muñoz, había grabado para su pequeña hija de 4 años, no pudo dar crédito a lo que allí acababa de oir.

La niña fue a revisar el vídeo grabado por su madre, y se percató de que existían unas extrañas voces, ajenas al grupo de sus ídolos, que no era capaz de reconocer. Sin embargo, cuando su padre Alfonso escucho la cinta, fue capaz de identificar inmediatamente el mensaje de su hermana Fresia, quien hacía poco más de un año que había fallecido, juntamente con otro mensaje de su madre, María Huenchul, presuntamente desaparecida tras el golpe militar en Chile.

¿Cómo podemos realizar una psicofonía?

No hay que olvidar que la psicofonía es un sistema para comunicarse con el más allá, y por ello debemos de guardar un profundo respeto por nuestras investigaciones y por lo que significan. A la hora de hablar a las entidades, debemos de guardar un respeto porque no sabemos quienes son y además tampoco sabemos que pueden hacer.

En primer lugar, para poder realizar de forma consciente y voluntaria una buena psicofonía, lo ideal sería poder estar en un lugar totalmente tranquilo, donde el silencio sea lo más completo posible. Para ello, también es conveniente escoger las horas más silenciosas del día (noche, etc.)

Tendremos que disponer de un magnetófono, para lo cual puede servir incluso los portátiles de cassette, teniendo en cuenta de desconectar cualquier aparato electrodoméstico que puedan encontrarse cerca, con el fin de evitar al máximo las posibles interferencias.

Es muy importante utilizar cintas vírgenes, es decir, que nunca hayan sido grabadas, a fin de evitar posibles ruidos de fondo de otras grabaciones anteriores.

Si utilizamos un aparato magnetófono con micrófono no incluido, es aconsejable alejarlo a una distancia prudencial del aparato, con el fin de que no recoja el sonido del motor eléctrico del aparato o ruidos del movimiento de la cinta.

Una vez hemos tomado estas sencillas precauciones, procedemos a introducir la cinta en el magnetófono y dejamos que vaya pasando hasta llegar al final de la misma o el tiempo que creamos prudencial para que se haya “recogido” algún mensaje. Después, sólo nos restará volver a rebobinar la cinta y escuchar con mucha atención las posibles psicofonías que hayamos podido obtener.

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