El caso de Jean Hilliard es aún un misterio. Fue encontrada en la nieve por un amigo completamente congelada, pero sobrevivió para contarlo. En ocasiones, la naturaleza del cuerpo humano nos sorprende superando con creces los límites de lo que consideramos normal, y el caso que traemos hoy es un ejemplo perfecto.

Ocurrió en Lenby, Minnesota, EE.UU. En una tremendamente fría mañana de invierno de principios de la década de los 80, un chico de 19 años descubre a su vecina adolescente Jean Hilliard tumbada en la nieve. Todo su cuerpo está rígido y congelado, puesto que ha permanecido a la intemperie toda la noche a una temperatura de hasta 25ºC bajo cero.

Aparentemente Jean tuvo un accidente en su coche, que patinó en el hielo, e intentó desesperadamente alcanzar la casa de su vecino en busca de ayuda. Cuando este encontró su cuerpo, llamó inmediatamente al hospital local, donde su estado asombró a los doctores. Una de las enfermeras afirmó que Jean “estaba tan fría, que era como si la hubieran sacado de un congelador” y que “su cara estaba absolutamente blanca, tenía la palidez de los muertos”. Jean sufría de congelación severa, y los médicos no podían mover o doblar ninguna de sus articulaciones.

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El personal sanitario del hospital hizo todo lo que pudo, pero su situación era extrema. Aún en el caso de que Jean pudiera recuperar la consciencia, muy probablemente su cerebro habría sufrido daños severos. Además, el grado de congelación era tal, que los médicos pensaban amputarle ambas piernas. Su familia no podía hacer nada salvo esperar un milagro.

Dos horas más tarde, Jean sufrió violentas convulsiones y recuperó la consciencia. Se encontraba perfectamente tanto mental como físicamente, aunque un poco confusa. Incluso la congelación fue desapareciendo lentamente de sus piernas, para asombro de los doctores. Cuarenta y nueve días después fue dada de alta sin perder ni un solo dedo, y con apenas unas pequeñas magulladuras.

“No puedo explicar por qué está viva”, fue la honesta declaración del doctor que trató el caso de esta joven de 19 años, quien colapsó de hipotermia una fría noche y estuvo expuesta a temperaturas extremas durante 6 largas horas.

Esta increíble historia fue publicada con anterioridad, en el New York Times.

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