El caso de Edward Snowden es uno de los más controvertidos de los últimos años. El que fuera espía de la NSA y de la CIA reveló métodos de investigación y de vigilancia masiva ejercidos por el gobierno de los Estados Unidos, el cual llegó a espiar incluso a jefes de estados y multinacionales.

Una serie de revelaciones sacadas a la luz por la prensa internacional entre 2013 y 2015 demuestran la vigilancia que principalmente las agencias de inteligencia de Estados Unidos, en colaboración con otros países aliados, han estado ejerciendo de manera masiva sobre la población mundial.​ Las víctimas potenciales de este espionaje podrían cuantificarse en miles de millones de personas alrededor del mundo, además, los periódicos revelaron que cientos de líderes mundiales, incluyendo jefes de Estado e importantes empresarios, fueron o están siendo vigilados.

La información salió a la luz gracias a Edward Snowden, quien copió y posteriormente filtró miles de documentos clasificados de alto secreto (top secret) mientras trabajaba para Booz Allen Hamilton, uno de los mayores contratistas militares y de inteligencia del gobierno de Estados Unidos.​ Los documentos extraídos por Snowden, que en conjunto superarían los 1,7 millones, además de miles de documentos secretos de las agencias de inteligencia de Estados Unidos, también contendrían miles de archivos secretos de países como Australia, Canadá o Reino Unido, gracias a su acceso a la exclusiva red Five Eyes.

Los informes pusieron al decubierto y demostraron la existencia de una compleja red de colaboración entre decenas de agencias de inteligencia de varios países con el objetivo de expandir y consolidar una vigilancia globalizada. Los informes sacaron a la luz la existencia de tratados secretos y otros acuerdos bilaterales para la transferencia masiva de metadatos, registros y otras informaciones a la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos, que se mostró como la agencia que capitanea los esfuerzos de vigilancia.

Se descubrió que la NSA opera programas secretos de vigilancia masiva como PRISM o XKeyscore.​ Para la vigilancia y recogida masiva de datos las agencias han recurrido a métodos tan diversos como la introducción de software espía en aplicaciones móviles muy populares como Angry Birds o Google Maps, la ruptura de la seguridad de los sistemas operativos iOS, Android, o la violación de los cifrados de las BlackBerry. La NSA también infectó cientos de miles de redes informáticas con malware a nivel internacional e incluso espía los correos electrónicos Hotmail, Outlook o Gmail. La inteligencia internacional también vigila y almacena miles de millones de llamadas y registros telefónicos.

Gracias a esto, las agencias capitaneadas por la NSA son capaces de conseguir los contactos, geolocalización, fotografías, aplicaciones o mensajes, datos que les permiten crear perfiles de prácticamente cualquier individuo, pues a partir de esto pueden deducir su modo de vida, país de origen, edad, sexo, ingresos, etc. La NSA también intercepta y almacena los datos de millones de transacciones financieras electrónicas, pudiendo tener acceso prácticamente a cualquier dato bancario.

Según los documentos filtrados, las más importantes empresas de telecomunicaciones, tecnología y de Internet colaboran con la NSA de manera voluntaria o a cambio de millones de dólares para la cesión masiva de datos de sus clientes, además del acceso a sus servidores. Entre estas empresas se encuentran: Microsoft, Google, Apple, Facebook, Yahoo!, AOL, Verizon, Vodafone, Global Crossing o British Telecommunications, entre otras.

Como consecuencia, una coalición de diversos grupos demandaron a la NSA. Varias organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional, Human Rights Watch o Transparencia Internacional presionaron a la administración Obama para que, en vez de perseguir, protegiese al «soplón» Snowden.​ Y éste se vio obligado a exiliarse. El 14 de junio de 2013, fiscales de los Estados Unidos acusaron, con base en la Ley de Espionaje de 1917, a Snowden de espionaje y de robo de propiedad gubernamental.​ Desde entonces y hasta ahora vive en Rusia.

El 22 de diciembre de 2017 lanzó Haven, una aplicación móvil ‘Open Source’ para dispositivos Android que permite a los usuarios “proteger sus espacios personales y sus posesiones sin comprometer su propia privacidad”. Con ello, se convierte al smartphone en un completo sistema de vigilancia. Este desarrollo aprovecha todos los sensores de nuestros smartphones para vigilar nuestro entorno cuando lo necesitamos y nos alerta de todo lo que pasa de forma segura y cifrada. A continuación, el documental que narra la cronología de Snowden. ¿Que opinas de toda esta trama de espionaje? Déjanos tu comentario más abajo!

https://www.youtube.com/watch?v=4EgTXEn15ls

VER ▶ El proyecto Monarca: cómo la élite controla tu mente a través de las emociones (Video)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here