Desde la década de los 50, una serie de personajes de la alta política, las finanzas y la realeza mundiales tienen una reunión anual, a la que la prensa no tiene acceso. En ese exclusivo club, llamado Bilderberg, se deciden estrategias globales que influyen en los gobiernos, las leyes y, como no, en todos los habitantes del planeta.

Cristina Martín Jiménez (Sevilla, 1974) lleva más de trece años investigando al Club Bilderberg y ha publicado ocho libros, algunos de los cuales se han convertido en bestsellers en varios países del mundo. La siguiente información ha sido extraída de su entrevista en el portal El Plan de los Pobres, el cual reproducimos e parte.

El fenómeno Bilderberg es una cuestión muy seria que debería tener un análisis crítico en los medios de comunicación. Pero los medios globales son propiedad de miembros de Bilderberg, como demuestra Martín en su tesis, con lo que poco o nada le contarán sobre sus proyectos y decisiones. Al contrario, el Poder con mayúsculas usa los medios para controlar a la población.

Si controlas la mente, controlas el comportamiento de la gente y, como dijo Eisenhower: “Nuestro objetivo en la Guerra Fría no es conquistar o someter por la fuerza un territorio. Nuestro objetivo es más útil, más penetrante, más completo. Estamos intentando, por medios pacíficos, que el mundo crea la verdad”.

Es una lucha por alcanzar el poder… Hoy la guerra es contra el antiguo orden mundial de Estados nacionales históricos que tienen una tradición cultural muy antigua, es decir, contra el poder de decisión de los individuos. El objetivo es que instituciones supranacionales como la ONU, la OMS, el FMI, la UE dicten las leyes de todos los ciudadanos del planeta. Caminamos hacia un gobierno global totalitario y esto es muy peligroso para las personas.

El populismo es una de las armas del mundialismo en esta guerra. Su fin es desestabilizar y debilitar gobiernos. Tiene un diseño muy sofisticado mediante el cual las élites globalistas, tras etiquetar a los que considerarán públicamente amigos o enemigos, consiguen que los ciudadanos miren justamente hacia donde ellas pretenden mientras les ocultan la verdad.

Este instrumento se complementa con las acciones de propaganda a través de los medios de comunicación de los que son propietarios, donde difunden el miedo ante la llegada de un líder populista que previamente han creado. Ante tal avalancha de pseudoinformación, los ciudadanos no son conscientes de la manipulación a la que están sometidos y, por el pánico a estos populistas se lanzan a los brazos de partidos controlados, en mayor o menor medida, por los mundialistas. Este es el plan, otra cosa distinta es que les salga siempre bien. Los ciudadanos cada vez son más conscientes de la manipulación y esto hace que cambien su comportamiento.

¿Demasiados movimientos espontáneos? Las casualidades no existen ni en la ciencia ni en el periodismo y mucho menos en la política.

Por ejemplo, lo que ocurre en Cataluña es la aplicación del modelo de la III Guerra Mundial a una región concreta del planeta. ¿Por qué Cataluña? Porque España es el primer imperio moderno de la historia y si logran romperlo servirá de modelo para seguir en otros estados nacionales. España también es el elegido por sus vínculos con Iberoamérica. Si rompen la patria madre lograrán generar un fuerte impacto psicológico en todo el Continente.

Si se rompe España… Después será utilizado como paradigma para descomponer las fronteras de otros Estados-nación en Europa. Será el paradigma para modificar el mundo. Lo consigan o no, les va a servir como lo que también está siendo: un laboratorio social donde aprender de los aciertos y errores para futuros ataques. Como advertí hace unos años, la estrategia era instrumentalizar la cuestión catalana para forzar la federalización de España, como paso previo a su desaparición e integración en los estados federados de la Unión Europea.

Hay que decir que esta entidad no será regida por el Parlamento sino por la Comisión y el Consejo, al frente de los cuales están los tecnócratas títeres de Bilderberg, como Junker o Tusk. De una alianza económica entre países con afinidades culturales, como fue inicialmente, la UE se ha convertido en un monstruo aniquilador de culturas y libertades. Como consecuencia, no sólo los actuales ciudadanos españoles sino el resto de los europeos perderán su poder, su empoderamiento desaparecerá y estarán a expensas de los globócratas. Es un mundo orwelliano contra el que tenemos el deber moral de combatir.

Los principales medios de comunicación de alcance global son propiedad de los globócratas de Bilderberg, como demuestro en mi tesis doctoral, y cumplen perfectamente su función en esta lucha.

Durante muchos años, la propaganda y el miedo han sido los principales instrumentos del Poder con mayúsculas. Pero cuando una persona se quema aprende a no acercarse demasiado al fuego. La crisis global que nos declararon para robarnos ha hecho despertar a muchos ciudadanos. Ya no es tan fácil engañar a todo el mundo. Están ocurriendo tantas cosas, hay tantos procesos abiertos sobre la mesa y tantas posibles derivas que es abrumador.

Pero lo más peligroso es que se han apropiado de la prensa libre, así como de los principales buscadores y redes de Internet. Como dijo Milan Kundela: “…es la guerra, ambulante y perpetua, la que realiza y garantiza esa unidad de la humanidad largo tiempo soñada. La unidad de la humanidad significa: nadie puede escapar a ninguna parte”. Pero aún hay muchas cartas que jugar sobre la mesa. La partida no ha acabado. Pero las personas tienen que saber qué está ocurriendo realmente para jugar sus cartas con maestría.

Los globócratas del siglo XXI tienen el dinero, tienen poder pero quieren todo el poder del mundo porque jamás tienen suficiente. Son millonarios cegados por la codicia y, realmente, eso les convierte en unos canallas conspiranoicos muy peligrosos. Los ha habido en todas las épocas, pero en esta son más difíciles de percibir porque se esconden y utilizan muchas máscaras.

La masonería es la red oculta donde se articulan los principales poderes: el financiero, el político, el cultural, el educativo, el de los medios de comunicación. Los grandes Bilderberg son masones, como Obama, los Clinton, Kissinger, o los reyes y aristócratas de Europa. Estos no usan mandiles ni se reúnen en logias porque ese folklore queda para los escalones más bajos, que desconocen para quiénes trabajan y quiénes están en la cima de la pirámide. Mi último libro, Los amos del mundo están al acecho, comienza con un capítulo sintético donde trato los orígenes de la masonería y sus vínculos con el poder contemporáneo. Cualquiera que haya estudiado someramente la masonería sabe que no se puede ser masón y católico. No sólo por orden papal sino porque son esencialmente contradictorias y defienden mundos opuestos.

Si no se lucha por la libertad, ésta se pierde. Y en las últimas décadas hemos perdido mucha libertad mientras se implantaba lo que llamo el “sentimiento único”. Sin él no hay odio y sin odio no hay guerras. De ahí viene la esclavitud, la tiranía y el totalitarismo.

Hay países donde han logrado crear sociedades débiles en las que parece que no hay resistencia al control. Existe un plan de generar una gran guerra entre los países de tradición cristiana y los de tradición islámica. Según tienen previsto, en esta futura guerra sufrirán los de siempre: el pueblo. Y ganarán los de siempre: aquellos que controlan el proceso. Pero lo que ellos consideran controlado puede salir de su control. Como dicen los militares: se sabe cómo se empieza la guerra pero se desconoce cómo acaba. Quien juega con fuego acaba quemándose.

Las raíces cristianas de Europa no surgieron de un día a otro sino de un largo proceso que duró siglos. En el año 313, el entonces rey del mundo, el emperador Constantino, adopta el cristianismo como religión oficial. Es una revolución cultural enorme, que aún debe pasar un largo periodo para que fermente en todo el imperio.

Lo que los globócratas pretenden ahora es realizar una revolución cultural similar en todo el planeta. Para ello han creado una religión de laboratorio que explico con todo detalle en Los amos del mundo están al acecho. Para controlar los sentimientos de todo el planeta, su plan es sustituir al cristianismo con esta nueva religión. Y aquí es donde aparece el mayor peligro de todos, mayor incluso que el político porque si logran cambiar la fe de las personas e implicarlas en su proyecto, la humanidad estará perdida. En esta nueva revolución cultural no se suicidaría solo Europa sino que se suicidará todo el mundo.

Mira el siguiente vídeo para tener una información más compleja y alternativa sobre éste club de psicópatas que domina el planeta, el club Bilderberg.

VER ▶ Impactantes declaraciones: “Estuve en los Illuminati y voy a contarlo todo”

1 Comentario

  1. Sí, ahora lo veo claro, nos han mostrado todos sus torcidos, enfermos, siniestros y diabólicos planes en muchas películas como si sólo fuera Ciencia Ficción, estoy convencida de que no lo es. Hasta hace no mucho, yo no sabía nada de esto pero siempre había algo en mi interior que me hacía pensar … estaban ocultos pero ya no más … ¡la Luz brilla en las Tinieblas! Y como estos seres son oscuros, más se cegarán, ya no habrá lugar en donde puedan seguir ocultándose. Siento que al saberse descubiertos, pierden y pierden fuerza y que están aterrorizados porque saben que su fin es inminente. Intentan destruir toda la magnífica Obra del Creador pero es imposible aunque nos hagan padecer a nosotros, ¡jamás lo lograrán! Muchas gracias por informarnos. ¡Estar bajo las Alas del Altísimo es el único refugio! Desde la Ciudad de México.

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