Saltan todas las alarmas sobre el noveno brote de Ébola en el Congo. Y es que ya llegó a una ciudad portuaria en la república africana y las autoridades sanitarias suman todos los esfuerzos posibles para que no se traslade a la capital del país.

La epidemia del virus ébola que hubo entre 2014 y 2016 quedó registrada como una de las más terroríficas de los últimos tiempos. Las más de 10.000 vidas que se cobró dejaron varias enseñanzas a los organismos de salud de todo el planeta. Hasta 100 veces más pequeño que una bacteria común, este virus había vuelto a demostrar que puede llegar a ser uno de los enemigos más peligrosos del ser humano.

Los epidemiólogos lo saben y por eso, desde principios de abril de este año, cuando reaparecieron las primeras pistas sobre un nuevo brote de ébola en una zona rural del Congo, se empezaron a hacer esfuerzos para contenerlo. Las alarmas, no obstante, no bastaron para frenar el virus, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya confirmó uno de los peores temores médicos: el ébola ya saltó de esa zona rural a una ciudad portuaria con más de un millón de personas. Las palabras de Peter Salama, subdirector general en respuesta de emergencias de la OMS, resume el porqué de las inquietudes:

“Eso cambia las reglas del juego. El ébola urbano es un animal muy diferente al ébola rural”

A lo que se refiere Salama, es a que las probabilidades de contagio son mucho más altas cuando estos virus llegan a las grandes ciudades. Las enfermedades infecciosas hoy viajan a una velocidad supersónica, y si no se toman las necesarias medidas urgentes, el ébola puede empezar a tomarnos ventaja. Hasta este pasado fin de semana, 26 personas habían muerto por culpa de este nuevo brote (tres han sido confirmados como portadores del virus) y los cálculos de los centros congoleses indicaban que había 21 más sospechosos.. Y otros 20 estaban en la lista de probables infectados.

La llegada del virus a esta ciudad portuaria es una razón más que suficiente para que los organismos sanitarios vuelvan a estar muy nerviosos. En el caso de la República Democrática del Congo, la OMS consideró el nivel de riesgo como “alto”, mientras que para el resto de la región africana es “moderado”. Como hasta el momento no hay suficientes razones para declarar una emergencia mundial, el riesgo internacional se mantiene en la categoría de “bajo”.

Pero si bien el brote es inquietante, las condiciones para enfrentarlo han cambiado. Por un lado, las diferentes agencias de salud saben que esta vez tienen que responder con mucha más rapidez que en 2014 y por eso cerca de sesenta expertos internacionales ya han llegado al Congo. Otros 40, advirtió Salama, están de camino para ayudar a contener una posible nueva epidemia mundial.

VER ▶ Este VIRUS podría haber causado la “Pérdida de Inteligencia” en la población mundial (Video)

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here