En la mitología sumeria, las “Tablas del destino” o “Tablas ME”, eran una biblioteca informática constituida por un conjunto de chips que contenían toda la información sobre tácticas de guerra, mapas estelares, rutas de navegación y además, eran la clave para activar o neutralizar todas las naves espaciales anunnaki.

Cuando éstos “seres del cielo” llegaron a nuestro planeta, inicialmente se construyeron siete ciudades principales, las cuales serian los puntos estratégicos del plan de Enlil para llevar a cabo su misión en la Tierra. Estas ciudades estaban situadas en el actual Iraq, entre el Tigris y el Éufrates. En la región actualmente conocida como Mesopotamia. Entonces, los Anunnaki llamaron a la región Edin. Que en culturas posteriores el nombre derivó en Edén.

Después de Eridú “lugar en la lejanía”, el primer asentamiento Anunnaki en la Tierra, y comandado por Enki, se construyó la ciudad de Bad Tibira, que significa “lugar brillante donde el mineral se finaliza”. Esta ciudad estaba comandada por un hijo de Enlil, Nanna.Sin “Dios lunar masculino”. Cuando Anu le dio a Enlil el mando de la misión en la Tierra, Enlil mandó traer a la Tierra a sus hijos Nanna.Sin y Ninurta. Y junto a ellos llegó también Ninhursag, hermanastra de Enlil, su amante, y madre de Ninurta. Fue en esta ciudad donde Ninurta tuvo a sus dos hijos gemelos Shamash e Ishtar.

La siguiente ciudad que se construyó fue Laraak “viendo el brillante fulgor”. Era una ciudad baliza que su función era guiar a las lanzaderas espaciales a través de un corredor de luces. Esta ciudad estaba comandada por el otro hijo de Enlil, Ninurta. La cuarta ciudad que se construyó fue Sippar “ciudad pájaro”. Una ciudad muy importante, pues era un puerto espacial donde partían las naves espaciales con el cargamento de oro. Esta ciudad pasó a estar comandada por Shamash “Dios del sol y de la justicia”, nieto de Enlil. La siguiente ciudad fue Shurruppak “lugar del supremo bienestar”. Era el centro médico de la misión y liderado por Ninhursag.

La sexta ciudad sería Nippur “el lugar terrestre de Nibiru”. Era el centro de control de la misión y estaba liderada por Enlil, el comandante supremo de la misión. En esta ciudad estaba también el centro de transmisiones con su planeta natal, Nibiru, y con los transbordadores espaciales que orbitaban la Tierra, los Igigi. Era una cámara luminosa llamada Dir.Ga “el sagrado entro los sagrados” situada en lo alto de una torre con varias antenas llamada Dur.Aki “el enlace cielo-tierra”, como se puede observar en la siguiente representación sumeria. La séptima ciudad que se construyó fue Lagash “viendo el halo en seis”, primera ciudad baliza que guiaría la ruta de vuelo desde Nibiru.

En Nippur se custodiaban las tablas Me o “tablas del destino” ocultas en Dir.Ga. Estas tablillas eran aproximadamente 60 unidades, y eran una especie de microchips que contenían una fuente de información vital para los Anunnaki. Estas tablas eran la llave para activar armamento destructivo, controlar naves espaciales, o dirigir cualquier dispositivo tecnológico Anunnaki, además de ser depositario de conocimiento en leyes, decretos para gobernar, tecnología, medicina, técnicas militares, métodos de defensa, métodos para someter a la población, y muchas más claves reservadas para la élite Anunnaki.

En los textos sumerios aparece un relato llamado el ‘Mito de Zu’. Un Anunnaki considerado como un demonio de un clan diferente al resto. No están muy claros los orígenes de este ser conocido como Pazuzu. Según Zecharia Sitchin, los Igigi encontraron a Pazuzu cuando era solo un pequeño huérfano y lo adoptaron. Le enseñaron todos los secretos del espacio y como utilizar las naves de transporte alrededor de la Tierra. Pazuzu o ZU significa “Aquel que sabe” y también fue conocido como Anzu “Aquel que conoce los cielos”.

Era el Dios del viento maligno y las tormentas. Aquel que era portador de plagas, pestes y fiebres. Los Sumerios representaban a este ser con un estilizado cuerpo con garras de ave en los pies, alas de águila, y cabeza parecida a un león. Aunque algunas características físicas podrían ser reptilianas.

Los Igigi nombraron a Pazuzu como su emisario y portador de sus exigencias ante Enlil y lo enviaron a Nippur. Enlil era consciente del malestar de los Igigi por sus largas permanencias en el espacio, y sospechaba de una revuelta por su parte. De aquí nace el Mito de los Titanes, los Grandes Astronautas, los Ángeles Caídos, que luego fueron los demonios. Enlil, aconsejado por su hermano Enki, tomó a Pazuzu como sirviente en Dir.Ga, lo más sagrado del santuario de Nippur, para apaciguar a los Igigi. Pero Enlil fue traicionado. En cuanto pudo, Pazuzu robó las Tablas del Destino “Me” con el fin de sustituir a Enlil de su reinado:

“Tomaré la celestial Tablilla de los Destinos. Gobernaré los decretos de los Dioses. Estableceré mi trono. Seré el amo de los decretos celestiales. Comandaré a los Igigi en el espacio.”

Pazuzu se puso a cubierto en la Montaña de las Cámaras del Cielo, Hursak.Mu. Tras el robo, saltaron las alarmas. Muchos de los dispositivos, tecnologías y conocimientos Anunnaki quedaron inutilizados. El miedo se apoderó de la Misión y de la población Anunnaki en la Tierra. En las Tablillas “Me” estaban las rutas estelares en donde estaban trazadas no solo las orbitas de los planetas, sino que también las coordenadas de navegación de los trasbordadores Igigi y las rutas de sus naves estelares.

“Suspendidas quedaron las formulas divinas. La encendida luminosidad se extinguió. El silencio prevaleció. En el espacio, los Igigi estaban aturdidos. Se habían llevado el brillo del santuario.”

Quien poseía las Tablillas “Me” gobernaría los cielos, las rutas de los envíos a Nibiru. Gobernaría a los Igigi, pues. De esta manera gobernaría los cargamentos de oro. Es decir, gobernaría la Misión. Y Pazuzu se alzaría como nuevo Rey en la Tierra. Este era su plan.

El miedo y la oscuridad se elevaron en los Anunnaki de la Tierra. El Gran Soberano de Nibiru, Anu, mandó capturar a Pazuzu y recuperar la Tablas del Destino “Me”. Enlil convocó a los Anunnaki para este fin. Pero todos temían fracasar ya que Pazuzu también había robado “El Brillo de Enlil”, que debía de ser un tipo de arma que hacía a Pazuzu el doble de letal e impenetrable, y tan poderoso como el propio Enlil. Pero el valiente Ninurta, hijo de Enlil, tomó la iniciativa y fue en su busca armando su nave con los “Siete remolinos de viento que agitan el polvo” y un “Tiyu”, una especie de proyectil.

Ninurta venció a Pazuzu y recuperó las Tablillas “Me”. El orden se restableció. Pazuzu fue condenado a muerte y ejecutado por el propio Ninurta en una ceremonia donde vistieron a Pazuzu como un ave por su origen Igigi. Esto sirvió como aviso a los Igigi. El único soberano de la Misión y de la Tierra es Enlil. Ninurta se convirtió en el más digno y principal guerrero de Enlil. Y fue premiado por Anu y Enlil con nuevos carros celestiales y armas. Enlil le entregó el arman más mortífera de los Anunnaki. La “Ip”. Un arma con 50 cabezas que matan.

Pazuzu pasó a convertirse en un demonio mitológico propagador de pestes a la altura de grandes criaturas de la noche como “Lilith” una diosa demoniaca que usurpaba bebes recién nacidos a sus madres para devorarlos. Sin embargo, contradictoriamente a lo que podría esperarse, los sumerios utilizaban la figura de Pazuzu como amuleto contra la hechicería y como talismán protector contra los demonios que por la noche sacaban a los bebes de sus cunas para beberse su sangre..

La historia continuará en más ediciones, si te apasiona la mitología sumeria, no dudes en seguirnos! ¿Que opinas sobre estas tablas del destino? Déjanos tu comentario más abajo!

VER ▶ La Estirpe de los Dioses: Una pequeña parte de la Humanidad no es de este Mundo

4 Comentarios

  1. Extraordinario saber que culturas tan antiguas, detallarán con tanta precisión, aspectos que hoy si podemos describirlo tan certeramente por que tenemos tecnología algo parecido, no tan avanzada. No lo sé si otra cultura realizo relatos tan adelantados a su tiempo.

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