Ayer de madrugada salió disparada hacia el espacio la sonda solar Parker, una misión de la NASA que intentará develar las paradojas todavía no resueltas de nuestro Sol.

Con el tamaño aproximado de un pequeño automóvil, la misión Parker, es la primera que lleva el nombre de un científico vivo (Eugene Parker, astrofísico de la Universidad de Chicago que fue el primero que teorizó sobre la existencia del viento solar, en 1958), y es además la primera que intentará “besar” la capa superior de la corona del Sol.

Dos horas después de su lanzamiento, la NASA informó que la nave se encontraba en perfecto estado y operaba normalmente. Durante esta semana, desplegará sus antenas y su brazo magnético. Las pruebas de instrumentos comenzarán a principios de septiembre y durarán aproximadamente un mes.

Esta sonda, que comenzará a transmitir sus observaciones en diciembre, promete ayudar a resolver misterios de la astrofísica estelar. Por ejemplo, ¿por qué, con más de un millón de grados, la corona, esa tenue zona externa de la atmósfera solar, es unas 300 veces más caliente que la superficie, que se encuentra miles de kilómetros más abajo y en la que la temperatura ronda los 6000 grados?

También medirá el campo magnético de la estrella, catalogará los ingredientes del viento solar (un flujo de partículas cargadas, mayormente protones y electrones) y enviará fotos de la corona con detalles imposibles de captar a 150 millones de kilómetros, la distancia que separa la Tierra del Sol. Para esto, deberá aproximarse a algo más de seis millones de kilómetros y soportar unos abrasadores 1300 o 1400 grados.

Aunque hubo otras misiones que enviaron datos del Sol (como las naves Pioneer, las Helios, la Ulysses y las Stereo), esta es la primera que va a llegar tan cerca y va a ofrecer respuestas para conocer mejor el viento solar, una lluvia de partículas que si la Tierra no tuviese el campo magnético que nos protege (algo que ocurre en Marte, que lo perdió) podría hacer estragos.

Sería como estar expuestos a dosis masivas de radiaciones en continuado, que provocarían cáncer y malformaciones. Hace más de 60 años que los científicos buscan respuestas para entender el viento supersónico que sopla a través de todo el sistema solar a alrededor de 1.600.000 kilómetros por hora, las tormentas solares y las partículas que la estrella escupe a velocidades inimaginables.

“Esta misión realmente marca la primera visita de la humanidad a una estrella que tendrá implicancias no solo aquí, en la Tierra, sino también en cómo comprendemos el universo -afirma, en un comunicado de la NASA, Thomas Zurbuchen, codirector científico de la misión-. Logramos algo que hace décadas pertenecía únicamente al ámbito de la ciencia ficción”.

Se espera que los hallazgos de esta ambiciosa exploración ayuden a mejorar los pronósticos de eventos meteorológicos espaciales, que pueden dañar satélites y también a los astronautas en órbita, interrumpir las comunicaciones de radio y sobrecargar las redes de energía. Estaremos al tanto de las novedades.. mira el siguiente video y déjanos tu comentario más abajo!

VER ▶ NASA en Alerta por el Futuro Impacto del Asteroide Bennu (Video)

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