El caso de la Isla de Maury ¿realidad o fraude? Un caso en el mundo de la ufología donde hoy en día aún no se sabe realmente si fue real o una invención por parte del principal protagonista.. Bienvenido a nuestro segundo caso de CONTACTO OVNI en colaboración con el canal de Youtube TheCross1984.

Según se cuenta estos fueron los hechos de lo ocurrido: 21 de Junio de 1947.
Harold Dahl un estadounidense residente de la ciudad de Tacoma en el estado de Washington, fue el protagonista de uno de los casos de avistamiento que no iba a pasar nada desapercibido. Y que a día de hoy aún no se sabe si fue real lo que sucedió y hay mucha controversia sobre la autenticidad de los acontecimientos.

Todo empezó el 21 de Junio sobre las dos de la tarde cuando estaba realizando un paseo con su barca acompañado de dos amigos, su hijo de 15 años y su perro cerca de la Isla de Maury.

De repente a medio paseo observaron en el cielo lo que parecían ser seis máquinas de enormes dimensiones estáticas en el aire a unos 600 metros sobre sus cabezas. Estaban sacando fotografías de esas extrañas naves cuando de pronto vieron que una de esas naves empezaba a descender y golpeó a otra que estaba unos metros más abajo. Se oyó un fuerte golpe y empezaron a caer infinidad de trozos de un metal ligerísimo de color blanco cayendo alguna pieza dentro de su bote. Minutos después empezaron a caer trozos de metal más oscuro que parecía fundido ya que al caer al agua se elevaban nubes de vapor.

Al día siguiente le conto todo lo sucedido a su mejor amigo Fred Crisman y los dos fueron a la barca a inspeccionar y recoger algún posible resto de metal de los que había caído de la nave dentro de la barca. Los dos empezaron a difundir la historia de lo ocurrido y la convirtieron en algo sumamente popular en los medios, a tal punto que involucró al FBI, que inició una investigación del caso. Sin embargo, el día anterior había ocurrido otro raro acontecimiento que se entremezclo con este…

Un hombre llamado Kenneth Arnold avistó un objeto volante en otra zona no muy lejos, en el monte Rainier, en el estado de Washington, Estados Unidos. Kenneth estaba ya asociado al fenómeno de los platillos volantes, debido a su pasión por estos temas relacionados con la ufología y debido también a la intervención de Ray Palmer, el director de la revista Fantasy. Kenneth se interesó por el caso de Harold Dahl y se metió en la investigación de lo sucedido ese 21 de julio en la Isla de Maury.

Ya había pasado semanas de lo ocurrido cuando Dahl conoció a Kenneth y le explico que días después de lo ocurrido le había visitado un hombre de negro que lo convenció de que no le convenía hablar de lo que había visto y de lo sucedido, un tipo de represión bajo amenazas que pronto aparecería de manera repetida en las historias americanas sobre muchos avistamientos de ovnis.

A Kenneth Arnold le preocupaba que los profesionales investigaran con más profundidad el caso y sugirió llamar a la IV base de la Fuerzas Aéreas de Hamilton Field para que dos oficiales de inteligencia intervinieran en el caso: el capitán Willian Davidson y el teniente Frank Brown.

Cuando Brown y Davidson llegaron, se les mostró una serie de restos del ovni, que estaban colocados en el suelo de la habitación donde se encontraban. Davidson y Brown parecía que intentaban minimizar el asunto e incluso se negaron a aceptar muchas de las muestras del material que se les ofrecía; a Dahl y a Kenneth les dio la impresión de que pensaban que eran víctimas de un engaño por parte de ellos. Pero finalmente cogieron algunas de las piezas del material para analizarlo y lo metieron en su coche, transportándolo luego en una avioneta B-25 que les permitiría volver a Hamilton (California).

En un principio se había especulado que si el material podía ser escoria radiactiva que había vertido ilegalmente la Comisión de Energía Atómica AEC y que el hombre de negro era en realidad un agente de la AEC con el propósito de a terminar con la historia antes de que se les fuera de las manos. Pero lo más curioso y fatídico de este suceso aumentó considerablemente cuando el B-25 en el que volaban los dos oficiales y el material, se estrelló y se incendió. Los dos oficiales murieron en el acto.

Sin embargo,  informes oficiales que han sido desclasificados recientemente por el FBI demuestran que mucha de la información presentada en aquel entonces no era cierta. Durante la investigación, los agentes confirmarían que el avión siniestrado no llevaba consigo ningún objeto metálico de naves extraterrestres y acusaban a Dahl y Crisman de lucrarse contando testimonios falsos. Finalmente, y para evitar problemas con la justicia, Dahl admitió que toda la historia, desde su inicio y hasta el fin, había sido inventada por él.

Quizás fueron amenazados por el gobierno de los Estados Unidos tras la muerte de los dos agentes del servicio de inteligencia? Quizás quisieron deshacerse de las pruebas haciendo estrellar el B-25 donde viajaban? O quizás realmente fue todo una historia inventada?… En todo caso que cada uno tome sus propias conclusiones.. Mira el siguiente vídeo de Albert, del canal “The Cross 1984” y déjanos tu comentario más abajo!

VER ▶ Contacto OVNI: Expediente Coyame, el caso “Roswell” de México (Video)

Sonia (ufo-spain)

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