El pasado 11 de noviembre fue registrada una misteriosa onda sísmica que recorrió el mundo, resonando más de 20 minutos. Desde entonces, se han sucedido una serie de terremotos multicontinente, desde África hasta Asia y América.

El extraño evento empezó a unos 24 kilómetros de la isla francesa de Mayotte, situada frente a las costas del sudeste de África, tras lo cual atravesó el continente africano y los océanos, llegando a Chile, Nueva Zelanda, Canadá y Hawái. Ningún humano sintió el movimiento telúrico, pero la extraña señal sí fue detectada por los sismogramas en tiempo real del Servicio Geológico de EE.UU. (USGS).

Lo curioso es que ningún especialista pudo explicar por qué ocurrieron esas ondas sísmicas, cuya frecuencia baja y la propagación global las sitúan en el campo de lo inusual. Desde luego, los geólogos arriesgaron algunas posibilidades, como la erupción de un volcán submarino o un «enjambre sísmico» en la isla Mayotte; empero, tales relaciones no pudieron ser comprobadas hasta ahora.

Parece interesante o al menos digno de atención, el hecho que desde aquel 11 de noviembre de 2018 (¡el numerológicamente poderoso 11:11!), se han sucedido —tal como si fuera la ordenada caída de una fila erguida de fichas de dominó— una serie de terremotos en varias naciones, principalmente en sus costas. ¿Estarán relacionados con las misteriosas ondas sísmicas? ¿Es el preludio de un megaterremoto?

Esta seguidilla viene después que en octubre se sucedieran una serie de terremotos dentro de la franja del planeta llamada Cinturón de Fuego. Sismólogos que estudian la cordillera del Himalaya creen que muy pronto un terremoto de magnitud inusual, de 8,5 o más, podría azotar esa región montañosa asiática. Aseguran que se producirá con efecto retardado y probablemente será «catastrófico».

El estudio publicado en la revista científica Geological Journal llega a la conclusión de que una «enorme acumulación de la tensión tectónica presagia al menos un terremoto de magnitud 8,5 o más […] en el Himalaya, en cualquier momento futuro». El empuje frontal del Himalaya —en una zona de varios kilómetros que abarca la mayor parte de las líneas frágiles de falla y donde se producen muchas avalanchas y cambios sísmicos— ha permanecido inmóvil durante los últimos 600 o 700 años, lo que sería un periodo inusitadamente largo si se tienen en cuenta sus parámetros geológicos.

Un estudio de Roger Bilham de la Universidad de Colorado en Boulder y Rebecca Bendick de la Universidad de Montana en Missoula, presentado en octubre del año pasado durante la reunión anual de la Geological Society of America, afirmó que la correlación entre la rotación de la Tierra y la actividad sísmica es fuerte y predijo que iba a haber un aumento en el número de terremotos intensos para el 2018.

Bilham y Bendick descubrieron que hubo períodos de alrededor de cinco años cuando la rotación de la Tierra se redujo en tal cantidad varias veces durante el último siglo y medio. Fundamentalmente, estos lapsos de tiempo fueron seguidos por períodos en los que el número de terremotos intensos aumentó.. Mira el siguiente video para obtener mayor información:

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1 Comentario

  1. En algún sitio he leído que desde mediados del mes de julio, la isla se ha deslizado, según las mediciones por GPS, llegándose a mover 6 centímetros hacia el este y casi 3 hacia el sur. ¿Puede estar formandose algo en el subsuelo? Otro enigma más…

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