Hoy en día, la población mundial supera apenas los siete mil millones y medio (7,6). Hasta los años setenta, se creía que iba ascendiendo siguiendo una fórmula hiperbólica descubierta por el físico austriaco Heinz Von Foerster.

Pero desde hace poco, cuando los sociólogos esperaban un pico demográfico, la tasa de natalidad se ha estabilizado. Desde los años noventa, hay un estancamiento en el crecimiento poblacional. Se solía predecir que en 2015 la población mundial pasaría de los nueve mil millones (9,3), y sin embargo no pasó de 7,5. La ONU sacaba proyecciones tituladas World Population Prospects, y la última anunciaba que en 2030 se llegaría a 8,6 millones, para alcanzar los 9,8 mil millones a la mitad del siglo.

Se puede observar un declinar de la natalidad incluso en las regiones donde se suponía que no estaba ocurriendo, como Africa, Sureste asiático,Cuenca del Caribe. En cambio, EE.UU, Canadá, Europa entera tienen índices negativos, desde varios decenios, y hay perspectivas siniestras de despoblación. Durante los últimos quince años, en muchos países, las grandes familias tradicionales ha ido desapareciendo, pasando de tener de doce a catorce hijos hasta seis o siete.

En estos días se pueden leer muchos artículos de supuestos futurólogos que explican que el proceso de globalización ha llegado a un punto de cierre, porque el planeta ya no necesita tantos trabajadores como antes, pues una máquina sustituye a diez personas. De modo, concluyen ellos, que la baja de los nacimientos no es más que un proceso natural.

Ahora bien, los mismos no hacen nada para alentar la natalidad en Europa, en un contexto de tasas de inmigración en plena explosión: ya Europa se está enfrentando a un cambio de identidad.

Para tratar de mejorar su tasa de nacimiento, un país puede acudir a distintas tácticas. Planes educacionales, y ayudas financieras a las familias grandes. En los países norteños, los gobiernos intentaron estimular la reproducción dejando que los contenidos eróticos penetrasen los medios masivos, en los ochenta. Se suponía que esto contrarrestase el clima frío, pero el resultado esperado no se dio.

Hoy en día, el problema de la fertilidad se ha convertido en tema importante en la investigación sociológica, política y militar.

En el congreso de la Federación internacional de ginecología y obstétrica (FIGO) que tuvo lugar en 2006 en Kuala Lumpur, los participantes insistieron en la tasa creciente de abortos espontáneos, y el congreso más reciente de la FIGO, en Rio de Janeiro, le dedicó toda su atención. A escala mundial, esta tasa de embarazos en que el crecimiento del niño se detiene ha pasado de 20% a 40%. Y cada año hay más casos, los especialistas reconocen que estamos ante una epidemia. Pero antes las epidemias tenían causas naturales: hoy no se percibe nada semejante. Y nada parece poder detener el aumento del problema.

Llegados a este punto, no podemos sino recordar los programas de despoblación de los servicios secretos de EEUU, con el objetivo de reducir artificialmente la población, acorde con las ideas del economista político Thomas Robert Malthus inglés del siglo XVIII. Aunque uno no quiera, esto llama a colación la retórica de Bill Gates, fundador de Microsoft, quien planteaba que había que reducir a la “cifra de oro” de dos mil millones de seres humanos, seleccionados en una perspectiva eugenista. Esto, Bill Gates lo planteó en la Conferencia (sólo para invitados) de Long Beach, California, en 2010, en un discurso titulado “Innovar hasta llegar a cero”. Y agregaba que su esperanza era que las vacunas sirviesen para reducir el crecimiento poblacional. Se ha subrayado con humor que Bill Gates habla con autoridad en el tema de las vacunas…

Recordemos además que en 1974, a petición de la administración Nixon, el DoD, la CIA y el National Security Council desarrollaron un llamado Memorandum 200 para la seguridad nacional, que estipulaba cómo llegar a la despoblación a escala global. Esto apuntaba a los países del llamado Tercer mundo, y especialmente los que EEUU consideraba como sus colonias. El papel de las agencias de inteligencia estadounidenses se ha venido confirmando por los muchos incidentes que sucedieron en distintos lugares del mundo desde entonces.

Así, México y Flilipinas sufrieron terriblemente a mediados de los noventa, cuando EE.UU utilizó los canales de la Organización Mundial para la Salud (OMS) parra llevar vacunas a estos países, supuestamente para proteger a la población local del tétanos. Resulta que esta supuesta asistencia produjo un aumento drástico de embarazos fallidos. Al estudiar la vacuna se descubrió que contenía la hormona humana chorioni gonadopropina(hCG) que interrumpía el desarrollo natural del feto. Entonces el gobierno estadounidense votó apresuradamente una ley impidiendo a cualquier entidad extranjera formarle juicio a Big Pharma por la difusión de dicha vacuna.

Otro ejemplo de práctica criminal para reducir la población mundial es el reciente escándalo en Kenya, que reveló cómo hubo médicos occidentales que esterilizaron a millones de mujeres por toda Africa, con el pretexto del programa de vacunación antitetánica, llevado a cabo por la OMS y UNICEF. Estas acusaciones, las difundió la Asociación de médicos católicos de Kenya, que descubrió el mismo veneno hCG en las vacunas enviadas al continente negro.

En su informe, dicha asociación explica que los países africanos fueron un terreno de experimento para Big Pharma durante décadas, para experimentar los efectos de las vacunas, los cambios genéticos asociados con algunas drogas, las reacciones a varias infecciones, virus y otras plagas, sin que la población se enterase, ni mucho menos hubiese dado su consentimiento. Estos “estudios” los llevan a cabo compañías farmacéuticas privadas, el Pentagon’s Infections Diseases Service, la CIA, los llamados biolabs que las agencias de espionaje americanas han instalado en el mundo entero, como el afamado Richard Lugar Center en Georgia, creado por la más conocida aún Fundación Bill Gates.

Hay informes mediáticos que revelaron además que se infectó artificialmente las plantaciones de tabaco con un virus desconocido que aumenta el riesgo de cáncer de los labios, la boca, la garganta y el pulmón en los fumadores. Estos informes los confirma una simple comparación entre el número increíblemente bajo de casos de cáncer del pulmón entre los fumadores antes de 1950, en comparación con las cifras actuales. También existen informes según los cuales malathion, un gas nervioso desarrollado por los nazis durante la segunda guerra mundial, fue pulverizado desde helicópteros, sobre zonas densamente pobladas de Arizona y California.

La explicación oficial era que el gas servía para matar bichos que llegaban del Mediterráneo. pero lo paradójico es que se regaba el gas en áreas residenciales, no en los campos.

Como se publicó en la revista The Age, el premio Nobel australiano de microbiología Frank Macfarlane Burget instó al gobierno australiano a desarrollar armas biológicas en contra de “los países sobrepoblados del Sureste asiático”, en 1947. Durante un encuentro secreto en 1947 con el Comité para nuevas armas y desarrollo de equipos (NWED) los microbiólogos recomendaron “formar un grupo de investigación para controlar la población de Indonesia y otros países”.

Además, los servicios de inteligencia, para alcanzar los mismos objetivos crearon un programa secreto con el nombre en código de Project Coast, en Africa del sur, en 1984. Por cierto, el aumento brutal de vegetales OGM sembrados y el anuncio reciente por parte de la ONU de un aumento rápido en los precios de los alimentos, no son hechos casuales, también forman parte del programa para reducir artificialmente la población mundial.

Estos datos, los medios los conocen desde hace tiempo, pero ¿hasta cuándo la comunidad internacional va a dejar que sigan las actividades criminales de las élites financieras occidentales en vistas al exterminio de nuestro planeta? Déjanos tu comentario más abajo.

(Jean Perier, Enero 2019. Investigador independiente, analista y especialista reconocido para el Medio Oriente, especialmente para la web New Eastern Outlook)

VER TAMBIÉN ▶ Superhumanos, híbridos & parcialmente máquinas: ¿Cómo seremos en el futuro?

2 Comentarios

  1. La verdad que si esto debiera pasar debería ser hecho por los mismos gobiernos y no por uno extranjero.
    No es un secreto que la sobre población no le gusta a nadie y menos cuando la mayoría de estos países próximos a tener gigantescas poblaciones son países con muchos problemas estructurales

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here