¿Nueva “clonación” a la vista? científicos japoneses logran reactivar tejido celular de Yuka, un mamut siberiano lanudo extinto hace nada más y nada menos que 28.000 años.

¿Será posible devolver a la vida en el futuro a éstos animales ya extintos? Aunque todavía estamos a años luz de eso los avances en materia de genética se abren paso para dejarnos con los ojos abiertos.

Y es que recientemente, científicos japoneses han logrado reactivar células de Yuka, un antiguo mamut lanudo que vivió por última vez hace unos 28.000 años, antes de ser momificado en las tierras de hielo congelado del permafrost del norte de Siberia.

Los restos bien conservados del mamut fueron descubiertos en 2010 en la república siberiana de Yakutia, y llegaron desde Vladivostok al puerto de nipón de Tottori en 2013.

Ahora, mediante la implantación de núcleos de las células de Yuka en ovocitos de ratón, los investigadores asiáticos han podido despertar rastros de actividad biológica en este gigante mamífero extinto de la Edad de Hielo.

“Esto sugiere que, a pesar de los años que han pasado, la actividad celular aún puede ocurrir y partes de ella pueden recrearse”, afirmó en declaraciones a AFP el ingeniero genético Kei Miyamoto de la Universidad de Kindai.

En su experimento, los investigadores extrajeron la médula ósea y el tejido muscular de los restos de Yuka, e insertaron las estructuras similares al núcleo menos dañadas que podrían recuperar en ovocitos de ratón vivos -células germinales- en el laboratorio.

En total, 88 de estos núcleos se recolectaron de 273.5 miligramos de tejido de mamut, y una vez que algunos de estos núcleos se inyectaron en los ovocitos, varias de las células modificadas demostraron signos de actividad celular que preceden a la división celular.

“En los ovocitos reconstruidos, los núcleos de mamut mostraron el ensamblaje del huso, la incorporación de histonas y la formación nuclear parcial”, explican los autores en su artículo.

“Sin embargo, la activación completa de los núcleos para la escisión no fue confirmada”. Pese a la debilidad de esta actividad biológica limitada, el descubrimiento es notable, apuntando en palabras de los propios investigadores que “los núcleos celulares se mantienen, al menos parcialmente, incluso en un período de más de 28,000 años”.

Antes de que suenen las alarmas, Miyamoto reconoce que aún hay un largo camino por recorrer antes de una resurrección al estilo del Parque Jurásico de esta especie desaparecida hace mucho tiempo.

Se precisa una mejor tecnología para acometer nuevos avances en esta materia, pero por el momento, la investigación puede proporcionar una nueva plataforma para evaluar las actividades biológicas de los núcleos celulares en especies animales extintas.

“Una vez que obtengamos los núcleos celulares que se mantienen en mejores condiciones, podemos esperar avanzar la investigación a la etapa de la división celular”, dijo Miyamoto a The Asahi Shimbun.

Las muestras menos dañadas, sugieren los investigadores, podrían hipotéticamente permitir la posibilidad de inducir funciones nucleares adicionales, como la replicación y la transcripción del ADN. ¿Qué opinas? Déjanos tu comentario más abajo.

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1 Comentario

  1. Tal cosa no es posible, porque esos científicos japoneses,desconocen el código genético, que determina la duración de la especie o raza. cuando dicho código llega a su fin, la hembra o el macho se vuelven estéril, con el resultado de que no puede procrear, la hembra no embaraza, o el macho su semen es débil y no cuaja… entonces la rasa se va diezmando primero, después se vaestinguindo hasta que desaparece….

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