El templo sumergido en la antigua ciudad de Heracleion, a 45 metros bajo el Mar Mediterráneo, es el mejor hallazgo desde que la Atlántida Egipcia fuera re-descubierta.

En su expedición submarina más reciente, expertos egipcios y europeos encontraron restos de un gran templo bajo el mar, además de barcos cargados de tesoros con monedas y joyas.

Los arqueólogos dirigidos por Franck Goddio, que dirigió la primera expedición de Heracleion, creen haber encontrado las columnas del templo principal (llamado Amun Garp), así como los restos de un templo griego.

Los tesoros muestran cómo el lugar sigue revelando sus secretos mucho después de la primera exploración, filtrándose miles de años de sedimentos y lodo.

Tales descubrimientos han sido posibles gracias a sofisticadas herramientas de escaneo que divisan objetos en el fondo marino y debajo de él, a pesar del sedimento.

Uniendo datos geofísicos de posicionamiento satelital, ecosondas, magnetómetros de resonancia magnética nuclear y sónar de barrido lateral, han adquirido escaneos tan completos que descubrieron varios puertos cercanos a Heracleion que no eran conocidos.

Armados con esta información, los buzos arqueológicos se sumergieron en los restos para observarlos de cerca.

De los otros hallazgos además de los templos, los buzos encontraron monedas de bronce del reinado del rey Ptolomeo II (283 a 246 a. C.), cerámica, joyas y utensilios en los restos de varios barcos.

Los arqueólogos también hallaron monedas de la era bizantina, lo que significa que es probable que la ciudad estuviera habitada al menos desde el siglo IV a. C.

Otro hallazgo fue la parte faltante de un bote ceremonial que se había encontrado en una excavación previa. Se hicieron más descubrimientos en Canopus, otra ciudad sumergida cercana.

Estos incluyen monedas de las épocas ptolemaicas y bizantinas, además de anillos y aretes de la época ptolemaica.

Creen que Heracleion se edificó durante el siglo VIII a. C. a orillas del río Nilo, y se llama así porque el héroe Hércules lo visitó una vez, o eso dice la leyenda. Ahora se la conoce informalmente como la Atlántida de Egipto.

“Los objetos recuperados de las excavaciones ilustran la belleza y la gloria de las ciudades, la magnificencia de sus grandes templos y la abundancia de evidencia histórica”, recalcan en el sitio web de Goddio.

“Estatuas colosales, inscripciones y elementos arquitectónicos, joyas y monedas, objetos rituales y cerámica, una civilización congelada en el tiempo”.

Es un misterio cómo terminó sumergida, pero suponen que el aumento del nivel del agua, los terremotos y los cimientos derruidos, deslizaron la ciudad hacia el mar, hace unos 1.000 años.

Ahora el equipo de arqueólogos de aguas profundas está preparando sus hallazgos para su publicación en una revista científica. Hasta ahora solo se conoce el 5 % de la ciudad…

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