La muerte de 7 científicos y el incremento de la radiación por una explosión durante una prueba de misiles en Rusia han llevado a los científicos a pensar que una guerra nuclear podría poner fin a la humanidad.

Las tensiones entre Rusia y Estados Unidos continúan en aumento, y tanto el país americano como el euroasiático se han visto envueltos en la polémica debido a varios accidentes nucleares que han sucedido en ambos países, sobretodo en el último.

Los incendios generados por detonaciones nucleares durante una posible guerra entre estas naciones inyectarían alrededor de 147 millones de toneladas de polvo y hollín a nuestra atmósfera. Los vientos atmosféricos provocarían que estas nubes de hollín rodearan todo el planeta en tan solo semanas.

Esto llevaría a la Tierra a un inverno nuclear longevo, eliminando totalmente la luz solar. Cuando esto suceda, la temperatura promedio descendería hasta los 9 grados centígrados.

Los científicos predicen que tan solo 7 años después es que el hollín empezaría a desaparecer visiblemente, y 3 más harían falta para que la luz del sol pueda acceder al planeta de manera normal.

Sin embargo, los efectos atmosféricos de una guerra nuclear dentro de esos 10 años provocarían el colapso del monzón y un incremento dramático en la variabilidad del fenómeno El Niño.

Joshua Coup, científico atmósfera de la Universidad de Rutgers, Nueva Jersey, junto a su equipo, hicieron una simulación de como actuaría el clima ante una guerra nuclear, usando la versión 4 del conocido «Whole Atmosphere Community Climate Model».

Hicieron una comparación de sus resultados con el otro modelo climático existente para el escenario de una guerra nuclear, el cual fue hecho por el Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA en el 2007.

Pero, a diferencia del último, el nuevo modelo toma en consideración los efectos atmosféricos, los cuales se elevan hasta 140 kilómetros sobre la superficie terrestre, 60 más que el modelo hecho por la NASA.

Los resultados respaldan las predicciones hechas en los años 80’s. El doctor Coup y sus colegas hicieron un hallazgo en su nuevo modelo, donde la nube de hollín se esparciría más rápido que el modelo anterior de la NASA, pero, el alcance de la respuesta climática seguía igual, incluso, con caídas más drásticas de temperatura y en la precipitación durante los primeros años posteriores a la explosión nuclear.

El vórtice del polo norte se volvería más fuerte el primer año posterior a la guerra, provocando que las temperaturas aumenten, pero bajo cero, ya sea en el Ártico o en el norte de Eurasia.

Coup añade que aquellos que toman las decisiones políticas del mundo saben perfectamente las consecuencias de una Guerra Nuclear, por lo que es necesaria una reducción de los arsenales nucleares y un eventual desarme nuclear total.

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2 Comentarios

  1. Creo que si Trump se reelige, la Tercera Guerra Mundial sucederá. Él está lo suficientemente loco como para comenzarla. El futuro de la humanidad está en manos de los votantes estadounidenses.

    • PENSAR QUE UN TIPO COMO TRUMP… CON ALGUNA NEURONA EN LA CABEZA Y UN BRANCO DE CIUDADANOS CASI INBECILISADOS POR SU CONSUMISMO… PUEDAN PONER EN PELIGRO A LA HUMANIDAD ENTERA. EL MAL LLAMADO DESARROLLO ES EL CAMINO A LA DESTRUCCION.

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