Hace poco hablábamos de cómo expertos de la Organización Mundial de la Salud advertían sobre una “amenaza real” de una pandemia que podría matar hasta 80 millones de personas en todo el mundo.

Según el estudio, el patógeno mortal, propagado por el aire en todo el mundo, podría acabar con casi el 5 por ciento de la economía mundial. Y lo peor de todo es que no estamos preparados.

Es cierto que la comunidad científica lleva años advirtiendo de lo mismo, sin embargo, ahora hay una gran cantidad de virus previamente desconocidos, para personas y animales en todo el mundo. En solo los últimos siete años, la OMS luchó contra 1.483 epidemias.

Y los riesgos están aumentando. El cambio climático favorece los brotes, ya que el aumento de las temperaturas y la humedad generan oleadas en las poblaciones de mosquitos portadores de enfermedades.

Éstos permiten que las superficies de agua se asfixien bajo algas tóxicas, que se llenen hospitales y campos de cultivo con hongos mortales y cambien los patrones migratorios de las aves y animales.

Lo cual, a su vez, llevan a sus autoestopistas microbianos a nuevas geografías. Hasta ahora, la humanidad ha sido capaz de eliminar las amenazas de enfermedades poco después de que cesara cada epidemia.

Pero también sabemos que habrá otra epidemia terrible, tal vez tan devastadora o más que la “gripe española” de 1918. Entonces, ¿dónde sería el lugar más seguro, libre de infección y sin portadores de la enfermedad?

Según un nuevo artículo titulado “La priorización de las naciones isleñas como refugios de pandemias extremas» publicado en la revista científica Risk Analysis, Nueva Zelanda, Australia e Islandia podrían ser lugares seguros y estratégicos en caso de una gran pandemia.

Además, los investigadores advierten que el riesgo de extinción humana probablemente nunca haya sido mayor, incluso a medida que la tecnología avanza.

“Los descubrimientos en biotecnología podrían ver una pandemia genéticamente modificada que amenaza la supervivencia de nuestra especie”, dijo Nick Wilson, profesor de la Universidad de Otago en Nueva Zelanda, en un comunicado.

Aunque los portadores de enfermedades podrían cruzar fácilmente las fronteras terrestres, una isla aislada y autosuficiente podría albergar una población tecnológicamente experta que podría repoblar la Tierra después de un desastre.

Los investigadores produjeron un sistema de puntuación que tuvo en cuenta una serie de características para la población, ubicación, sociedad y recursos de cada nación isleña.

Sus resultados mostraron Australia para ser el refugio más seguro, debido a su gran exceso de oferta energética y alimentos. Le siguen Nueva Zelanda y luego Islandia.

Además, los científicos clasificaron a las naciones isleñas con poblaciones de más de 250.000 habitantes como posibles zonas seguras, considerando que cuanto más grande sea la población, más probable es que el país pueda en algún momento reiniciar la civilización.

El autor principal del estudio, Matt Boyd, director de investigación de Adapt Research, dijo que los humanos podrían algún día liberar un organismo modificado con el potencial de exterminar a la humanidad.

La verdad es que este nuevo estudio ofrece valiosa información ante una pandemia a nivel global. Pero los magnates de la tecnología eran conocedores, ya que llevan años realizando inversiones en Nueva Zelanda.

Sea como sea, lo que está claro es que en el caso de que ocurra una pandemia apocalíptica, los países considerados “seguros” cerrarán sus fronteras y evitarán la entrada a los supervivientes.. ¿No crees?

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1 Comentario

  1. Ya hace tiempo que los adinerados están comprando terrenos y viviendas con refugios en Nueva Zelanda… Qué información privilegiada manejan? Esto no es casual! Los demás somos daños colaterales

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