Australia sigue padeciendo uno de los incendios más terribles de la historia demostrando que, aunque muchos no lo creían, la primera de las profecías de Nostradamus para el 2020 se ha cumplido.

De acuerdo a los estudiosos de las predicciones de Nostradamus, este año 2020 comenzaría con grandes desastres naturales. Así lo han dejado saber desde mediados del año pasado.

Pues, parece que no les faltaba razón ya que hemos comenzado el año con uno de los incendios más devastadores que la humanidad haya visto jamás.

Entre otras cosas, el profeta predijo que grandes terremotos azotarían a Estados Unidos durante el mes de junio y julio, también que la Antártida empezaría a desprenderse, generando la subida del nivel del mar y un desequilibrio en todo el planeta.

Sin embargo, lo que nos ataña actualmente es la tragedia de proporciones bíblicas que sufre el país oceánico, y, lo peor del asunto, es que no parece encontrarse una solución rápida.

El impacto del incendio ha sido tal que, según un estudio hecho por la Universidad de Sidney, al menos 500 millones animales han fallecido, ya sea huyendo de las llamas, por el calor o devorados por el fuego.

Las especies más afectadas según el estudio son los canguros, los koalas, wombats, demonios de tasmanias y especies en peligro de extinción.

Sin embargo, sin duda los más afectados son los koalas, ya que se calcula que al menos un tercio de la población ha perecido.

Dejando de lado las predicciones, para aquellos que no creían en las profecías ni el alcance que tendría la misma, la profesora Kellie Leigh, directora de Sciencie For Wildlife, ha declarado que el país está «aprendiendo» la lección.

No existe protocolo, procedimientos ni nada que pueda preparar al mundo de desastres de tales magnitudes y, lo peor de todo es que estamos a la expectativa de otros tipos de desastres, quizás, peores.

La preocupación más grande para los expertos en el tema, sin menos preciar la tragedia que está viviendo Australia, es el megaterremoto que podría afectar a los Estados Unidos, también conocido como el «Big One».

No existe nada que se pueda predecir durante un temblor, menos en uno de proporciones bíblicas. El científico nuclear Mehran Kesha lo aclara.

Un megaterromoto cambiaría el mundo tal cual lo conocemos; América quedaría partida en dos como continente y millones de personas y animales morirían. Lo peor de todo, es que este suceso es «inevitable» de acuerdo al experto.

¿Qué opinas de esto? ¿Y si el incendio de Australia es solo el comienzo de la cadena de desastres? Déjanos tu comentario más abajo.

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