La muerte es un hecho natural y forma parte de la vida, o así, al menos deberíamos de verla. No obstante, el temor que produce en muchas personas ha desencadenado en una búsqueda constante de su entendimiento. ¿Significa una vuelta a nuestro verdadero origen?

Todas las religiones tienen un tratamiento especial e intentan interpretar la muerte como el desprendimiento de nuestra coraza material, como si de una especie de crisálida se tratase y al morir se liberara nuestra alma, volviendo al mundo espiritual.

Como si nos trasformásemos en mariposas limpias de las banalidades que atenazan el mundo material en el que vivimos.

Pero no sólo la religión se ha ocupado de explicarnos, de su manera particular, estos menesteres. Muchos sanitarios son los que están en contacto directo y diariamente con la muerte, y han podido escuchar infinidad de testimonios de ECM que tienen una similitud pasmosa.

Qué son las ECM

Las ECM son las Experiencias Cercanas a la Muerte, que muchos médicos han recopilado en libros bien documentados.

Uno de los pioneros, que tuvo la valentía de hacerlo fue el Dr. Raymon Moody, que en su libro “Vida después de la vida”, recopilaba los testimonios de sus propios pacientes, que habían revivido después de permanecer clínicamente muertos.

Algunos con tiempos en los que la recuperación ha sido considerada un verdadero milagro hasta para los propios sanitarios.

La grandísima mayoría de testimonios de estas ECM relatan que el paciente, en primer lugar siente cómo se desprende de su cuerpo, viendo con extremada claridad todo lo que ocurre a su alrededor.

Es consciente de su propia muerte, pero observa como un mero espectador la titánica lucha que está llevando el personal médico para devolverle a la vida.

Ya no siente dolor, pero existe una consciencia que le permite seguir pensando por sí mismo. A continuación relatan que ven como una especie de túnel que se abre ante ellos, con una luz brillante al fondo.

Es en ese pasillo, o túnel, donde los pacientes relatan el avistamiento de seres bípedos extraños, intercalados, en muchos casos, con familiares ya fallecidos que los acompañan a través de este trance.

Las religiones definen esos seres bípedos, o de luz, como ángeles, que guían al ser fallecido hacia la luz celestial.

No obstante, esos seres bípedos se parecen enormemente a los avistamientos de seres extraterrestres, también documentados.

¿Sería la muerte nuestra vuelta a las estrellas?

Que provenimos de las estrellas es un hecho que pocos hoy en día se atreven a negar. Todo lo que vemos a nuestro alrededor proviene del universo. El mundo, y nosotros mismos, somos el producto de una serie de casualidades, o no, que nos han llevado hasta donde estamos.

El mundo material y energético tangible, casi estamos a punto de entenderlo; pero a lo que no le encontramos una explicación es a porqué nuestra consciencia es capaz de desprenderse de nuestro cuerpo y seguir pensando.

Nuestras neuronas dejan de funcionar, nuestro cuerpo está inerte y declarado muerto, sin embargo, somos conscientes de lo que ocurre a nuestro alrededor.

Esto, junto con los “acompañantes” en el túnel, ha llevado a muchos científicos a creer seriamente que cuando fenecemos, regresamos a la fuente de consciencia de la que provenimos, a las estrellas que nos dieron el poder de crear y de pensar, y que ese túnel nos conduce a esa luz creadora que nos situó donde estamos.

La psicóloga y socióloga de la universidad de Miami Edith Fiore ya rebela en su libro “Usted ya estuvo aquí”, que nuestra consciencia no muere tras la muerte física, sino que trasciende hacia otro lugar, del que probablemente provenga.

Voces discordantes

Como en todas las teorías, existen voces discordantes que aseguran que estas experiencias se producen debido a un exceso de hormonas que provoca nuestro cuerpo ante la hipoxia cerebral, y que realmente estas experiencias son contadas por gente que, en realidad no ha llegado a morir.

De todas formas, si esto fuese exactamente así, cada religión vería cosas diferentes en ese túnel, ya que las creencias y las circunstancias socioeconómicas son muy diferentes en muchas partes del mundo.

Sin embargo, se sea de la religión que se sea, y se tenga el credo que se tenga, la similitud entre estos testimonios es abrumadora, describiendo todos ellos a seres bípedos, parecidos a ángeles de luz que los esperaban y los guiaban.

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Ana Escudero

2 Comentarios

  1. Un tema que me interesa, ya que antes del año 2000 vi desde un piso octavo, en mi balcón,varias veces a los ovnis y en fotografías que tomé en vrias reuniones en mi casa, aparecen las caneplas.He ido a las conferencias del ufólogo Dante Franch, en Buenos Aires, Argentina y alli´comencé a comprender, y sentirme protejida. Seguiré informándome a través de esta página. Gracias !!!

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