En el siguiente vídeo, el investigador y escritor David Parcerisa nos adentra en la mitología sumeria con una historia apasionante. Dos de los Dioses antiguos más importantes de la historia tuvieron y siguen teniendo gran importancia en el curso de los acontecimientos a nivel planetario. ¿Es de suponer que sus almas o energías vitales se enfrentarán pronto en la tierra para un desenlace final?


Enki Nudimmud (uno de sus epítetos más usados, algo así como “hacedor”) es el dios de la sabiduría, señor de la magia, la construcción, las artes, el diseño y la creación. Es uno de los tres dioses anunnaki más importantes (con Enlil y Anu) de la cultura mesopotámica, surgida en el valle del Tigris y el Éufrates.

Según la leyenda épica acadia de Atrahasis, los grandes dioses anunnaki sacrificaron al dios menor Geshtu-E y crean a la humanidad, mezclando la carne del dios y su sangre con la arcilla. Existen diferentes versiones de la creación de la humanidad en el ámbito mesopotámico y en cada una el dios sacrificado es diferente.

Luego, Enki les instruyó sobre rituales de purificación para el primero, el séptimo y el decimoquinto día de cada mes. Después de que la diosa madre (también varía) mezcla la arcilla, toda la tropa de dioses anunnaki escupen saliva sobre ello. Luego la diosa madre y Enki realizan un ritual mágico y Enki recoge 14 trozos de arcilla, de los cuales creó a siete hombres y siete mujeres.

También es el creador de los apkallu (ab-gal-lu “gran hombre del mar” u “hombre del gran mar” en sumerio), espíritus sabios mitad hombre mitad pez que ejercieron de sacerdotes de Enki y consejeros de los primeros reyes mitológicos.