En Rumanía hay un gran número de piedras que literalmente crecen por sí mismas. Las piedras son reales y conocidas como Trovants.

Una serie de piedras con formas extrañas, y con unas características que se encuentran latentes, a los testigos del paso del tiempo, hasta que llueve. No mucho después de las últimas gotas de agua caídas, inician un proceso de multiplicación.

Y es que Rumanía, conocida por ser la patria del Conde Drácula, territorio de los vampiros y demás criaturas que Hollywood se ha encargado de hacer famosas, también presenta en su territorio unas piedras que tienen una curiosa propiedad.

El lugar en cuestión es el Muzeul Trovantilor, o Museo de Trovants, declarado monumento por la UNESCO y se encuentra en el pueblo rumano de Costeti, a 8 kilómetros de Horezu. El contenido de este museo es bastante peculiar: piedras, simples piedras… o no tan simples.

Los lugareños las llaman Trovants o “piedras que crecen”, porque eso es exactamente lo que hacen. Permanecen impasibles al paso del tiempo… hasta que llueve. Cuando esto sucede, antes de que las últimas gotas de agua hayan caído, aparecen protuberancias sobre su superficie, que crecen a simple vista, dándoles un aspecto de seres vivos que sorprende a todo aquel que las ve por vez primera. Pero no, no es magia ni que las piedras cobren vida… todo se debe a un curioso fenómeno provocado por la propia composición de estas piedras.

Los Trovants están formados por arena cementada. Esta arena proviene de una cuenca de sedimentación formada hace seis millones de años en este emplazamiento, a consecuencia de la sedimentación sucesiva de detritus transportado por los ríos. Junto a estos sedimentos se han acumulado carbonatos en exceso, cuyo efecto, unido a que las capas superiores de arena sedimentada presionan a las inferiores, hace que el agua se elimine por los huecos de las partículas de arena.

Foto de Portada: La estatua del rey dacio Decébalo.
Una escultura de 40 metros de altura, (la escultura de roca más alta en Europa). Se halla en la orilla rocosa del Danúbio, cerca de la ciudad de Orșova, Rumanía.