El hombre que se deleitaba al ser llamado “la gran bestia 666” y apodado por la prensa como el “Hombre mas perverso de la historia” fue más que un ocultista teatral: Aleister Crowley se encuentra en el corazón de uno de los movimientos más influyentes de los siglos XX y XXI. Él también tenía vínculos con algunas de las personalidades más poderosas del mundo, incluso trabajó con la Agencia de Inteligencia británica MI-5.

A pesar de que es considerado como el ocultista más influyente del siglo XX y fue reconocido por la BBC en el año 73 como “el mayor británico de todos los tiempos”, la mayoría de la gente nunca ha oído hablar de Aleister Crowley. El ocultista Inglés, místico y mago ceremonial, que es muy popular en algunos círculos (ocultistas, artistas, celebridades, etc), pero totalmente desconocido para el ciudadano promedio. ¿Y por qué habría de ser conocido? ¿Qué logros él hizo? En pocas palabras, anunciaba el cambio filosófico radical que barrería la civilización occidental durante el siglo XX. Con la fundación de la filosofía de Thelema y el anuncio de la venida de un nuevo eón, Crowley no sólo formuló los principales preceptos filosóficos del siglo XXI, sino que formó parte del motor iluminista que lo promovió.

Una de las posibles aportaciones que Crowley nos ha legado es una de las imágenes centrales de la ufología moderna: aquella de los pequeños hombres grises que pululan en la imaginaria.

Durante una de sus incansables intentos por entrar en contacto con inteligencias superiores, basándose en todo tipo de técnicas y estratagemas –algunas propias de la teurgia como invocaciones de e incantaciones de antiguos espíritus, y otras desarrolladas por él mismo, como el uso de drogas psicoactivas y operaciones sexuales– Crowley se encontró con una entidad de cabeza protuberante a la cual llamó LAM y dibujó imperecederamente. En 1918 (aunque algunos lo citan en 1915 y otros en 1917) en la ciudad de Nueva York, Crowley realizó los “Trabajos de Alamantrah”, una serie de operaciones de magia sexual junto con su pareja y medium Roddie Minor, la Mujer Escarlata del momento. Aparentemente Crowely habría abierto un portal dimensional por el cual entró en contacto esta entidad, la cual lo exhortó a “encontrar el huevo”.

El dibujo de LAM llegó a manos de Kenneth Grant, líder de la sociedad secreta OTO, relevando a Crowley, y más tarde fundador de la Typhonian Ordo Templi. Grant escribió que LAM y los extraterrestres grises son lo mismo, una imagen del Gran Ancestro. Según Grant la imagen de LAM se puede usar como una visualización para entrar en contacto con entidades incoróreas. “El nombre LAM es el Mantra; y el Tantra es la unión con el dikpala al entrar en el Huevo del Espíritu representado por la Cabeza. La entrada puede ser efectuada proyectando la conciencia a través de los ojos”. Esta entidad, según Grant, servía como enlace entre Sirio y Andromeda.

En 1946 Jack Parsons y L. Ron Hubbard, discípulos de Crowley, realizaron los trabajos de Babalon, realizando operaciones de magia sexual por 11 días y supuestamente abriendo el mismo portal que Crowley con sus trabajos de Alamantrah. Poco después, coincidencia o no, nacería la ufología moderna con el incidente de Roswell.

Otro misterio se desprende de aquí, el de la estrella Sirio, omnipresente en la esoteria del mundo. Robert Anton Wilson abordó este tema en su libro Cosmic Trigger, explorando las sincronicidades entre numerosos eventos de supuesta comunicación telepática con inteligencias de esta estrella (que compartieron personas como Gurdjieff, Tim Leary, Phillip K. Dick, Yuri Geller y recientemente Grant Morrison), el misterio de los dogon de África y otras extreñas correlaciones, incluyendo que Aleister Crowley aparentemente llamó A.A. a la orden que formó después de dejar el Golden Dawn, siglas que podrían significar Astrum Argentum, la estrella plateada, según alguna exégesis, una referencia a Sirio.

Sobre el misterio de Sirio hemos escrito más a fondo en una ocasión anterior. Sobre el caso de Crowley, su dibujo y el parecido con el que la cultura pop ha representado a los más insidiosos extraterrestres, queda al lector descifrar si se trata de una coincidencia insignifante, de una conspiración, de un primer contacto o algo más extraño todavía. Uno de los grandes temas aquí es la traspolación psíquica histórica de las visiones de ángeles y demonios en las visiones de extraterrestres y naves espaciales que ahora dominan nuestras realidades alternas.

Hoy en día, Crowley es considerado como un genio incomprendido, un místico o un charlatán depravado, profeta de una era de iluminación espiritual o un presagio satánico del Anticristo, un agente para la liberación sexual de la humanidad o un pederasta adicto a las drogas. Fueron sus visiones espirituales verdaderas o no ¿Cómo pudo tener miles de seguidores? Responder a esta pregunta hoy es prácticamente irrelevante. En su juventud, Crowley deseaba convertirse en una celebridad y de paso cambiar el curso de la historia y, a su manera, logró ambos objetivos. No sólo por su carácter peculiar de él, lo convirtieron en algo así como un icono de culto, sus trabajos filosóficos y esotéricos son hoy una fuerza importante que influye en la cultura dominante, los valores y la espiritualidad.

A diferencia de la mayoría de los personajes históricos que pierden su relevancia con el paso de los años, la influencia de Crowley es cada vez mayor en el siglo XXI. Esto no es sólo un producto de la suerte o de la evolución natural, sin embargo. Crowley y su OTO mantienen lazos con miembros de alto nivel de los gobiernos británico y estadounidense, así como con figuras influyentes de la ciencia, el derecho y la cultura. La Élite del mundo, con predominio de los valores iluministas, están en perfecto acuerdo con La Thelema de Crowley. Estas conexiones facilitan la difusión y la aceptación de su obra en la cultura popular.

Crowley no sólo predijo el abandono por parte de la sociedad de las religiones tradicionales y el abrazo del Eón de Horus, que era parte del motor que realiza que estos cambios sucedan. Su visión de un nuevo eón coincide, además, con el plan de jubilación de los Illuminati para un orden mundial secular gobernado por una élite “ilustrada”. El texto puede ser diferente, pero el trasfondo filosófico hermético es el mismo. Digamos que Crowley y El Stablishment ve “cara a cara” en el tema … y este ojo es el ojo de Horus.

VER ▶ El Fin programado de la Democracia (la élite mundial no quiere que sepas ésto)