Es todo un hecho, está habiendo un aumento de terremotos en todo el mundo. ¿Pero qué ocurriría si el Big One, o sea un megaterremoto sacudiera una gran ciudad como Los Ángeles?

Pues la consecuencia de un temblor tan potente dejaría barrios enteros incendiados, cientos de miles de personas sin hogar, los edificios se derrumbarían como si fueran un castillo de naipes y habría miles, sino millares de muertes. Solamente en la bahía de San Francisco, más de 400.000 habitantes serian evacuados.

Y no todos tendrían suerte de encontrar refugios públicos libres, muchos se verían obligados a permanecer en sus casas y hoteles con sus familiares o amigos. Sin embargo, más de 175.000 no tendrían donde ir, teniendo que hacer frente a la grave escasez de alimentos, agua y medicamentos, por no decir que las calles estarían llenas de escombros, el sistema eléctrico no funcionaría y con una infraestructura seriamente dañada.

El ejercito tendría que lidiar con una crisis de “refugiados” sin precedentes y con una ola de violencia incontrolable en las calles. Estaríamos ante un verdadero Apocalipsis. Y para quien no se haya dado cuenta, estamos hablando del The Big One, también conocido como llamado “El Grande”, un terremoto que podría ocurrir en cualquier momento en California, por la falla de San Andrés, con una magnitud 9 o superior. Aunque lo peor de todo, el escenario anteriormente descrito podría hacerse realidad dentro de muy poco y podría afectar a todo el mundo.

Primera señal: Un géiser de lodo que se desplaza a gran velocidad

La peligrosa falla de San Andrés comienza en el mar de Salton, en un lugar que los sismólogos creen que pueda ser el epicentro de un megaterremoto. Pero en los últimos meses, la zona donde limitan las placas de América del Norte y el Pacífico está ocurriendo un fenómeno inusual. Un manantial fangoso ha comenzado a moverse misteriosamente a un ritmo extremadamente rápido a través de la tierra seca: primero fueron 18 metros en unos pocos meses y luego más de 18 metros 60 en un día.

Se llama “géiser Niland”, apodado “El Lento”, una formación natural de barro burbujeante, que apareció por primera vez en 1953, y se mantuvo estable durante décadas. Pero hace unos 11 años, el geiser comenzó a cambiar, moviéndose a través de la tierra a un ritmo alarmante. Y ahora, en los últimos seis meses, ese ritmo se ha acelerado considerablemente.

En unos pocos meses, el géiser Niland ha recorrido 18,3 metros. Luego, se desplazó otros 18 metros en un solo día, llegando a acercarse a las infraestructuras ferroviarias, carreteras estatales, un oleoducto y a las líneas de telecomunicaciones de fibra óptica. En general, este peligroso charco se ha movido aproximadamente a 73 metros de donde estaba hace una década.

Ha habido varios intentos de detener el fenómeno. Se han excavado pozos para tratar de aliviar la presión sobre el géiser o lanar bloques de piedra en el interior del manantial de barro. Incluso la empresa ferroviaria Union Pacific ha llegado a construir un muro de acero y rocas de 22,9 metros de profundidad y 366 metros de largo entre la fuente de lodo y el ferrocarril.

Sin embargo, nadie lo ha conseguido detener, ni siquiera el muro. Y aunque los geólogos han querido restarle importancia, asegurando que el movimiento del géiser no es un signo de inminente actividad sísmica, los habitantes del condado de California creen que se trata de una clara señal de que está a punto de ocurrir un megaterremoto, o mejor dicho, el Big One.

Segunda señal: Enjambre de terremotos

Y tal vez los californianos tengan razón, ya que un experto en la materia advierte que el escenario representado en la película del 2015 “San Andreas” está a punto de ocurrir en California. Frank Hoogerbeets, el investigador de terremotos que dirige el sitio web “Ditrianum”, ha predicho que pronto se producirá un megaterremoto en California. Es más, los cuatro terremotos que han sacudido el estado en los últimos días indican la llegada de un gran temblor.

“California fue sacudida por un sismo moderado de 4.1, lo que provocó numerosas réplicas”, explicó Hoogerbeets al tabloide británico Daily Express. “Esta actividad siguió a los disturbios sísmicos hacia el sur en el golfo de California y más allá de la costa de México. El próximo gran terremoto en California o en la costa oeste, en general, probablemente sacudirá más pronto que tarde.”

Hoogerbeets predice los terremotos según el Índice de Geometría del Sistema Solar (SSGI), un sistema que analiza las posiciones geométricas de los planetas, la Luna y el Sol para predecir posibles terremotos.

El investigador predijo que un gran terremoto sacudiría la Tierra el pasado 24 de octubre, y sorprendentemente, ocurrió un fuerte terremoto en Taiwán, tal como calculó. Pero tal vez el megaterremto de California solo sea el principio de una serie de catastróficos movimientos telúricos por todo el mundo, ya que Hoogerbeets predijo que tendrá lugar otro megaterremoto durante las próximas navidades, entre el 21 y el 25 de diciembre.

A pesar de que las predicciones hechas por Hoogerbeets se están volviendo virales en Internet por sus aciertos, los científicos se niegan a aceptar la posibilidad de saber cuándo ocurrirá un terremoto, y mucho menos con el sistema que utiliza el investigador independiente.

¿Cuándo la comunidad científica aceptará las predicciones de Hoogerbeets? ¿Estás preparado para el Big One (megaterromoto) que afectará a todo el mundo?

VER TAMBIÉN ▶ Acantilado de 4 metros aparece de la nada en California: ¿Qué está pasando?

1 Comentario

  1. El mencionar la existencia de un planeta q ni siquiera se a comprobado su existencia y por tal motivo l9s problemas naturales de la tierra se deben a eso es como decir que yo choque un auto por que el mio no tenia bueno los frenos. Lo q pasa hoy es principalmente por culpa de las grandes empresarios y gobierno q poco a poco han causado daño a la tierra

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